Una reforma prometida por Aguirre en el discurso de investidura en la que se propone que un tercio de los diputados, 43 en caso de continuar con los 129 actuales, sean elegidos en 43 circunscripciones uninominales que tendrían su diputado propio. Los dos tercios restantes se elegirían por el método tradicional de la lista de partido. Es decir, se votaría en una doble urna, aunque la proporcionalidad del recuento final estaría garantizada.